PROGRAMA ASIGNATURA FORMACIÓN VALÓRICA

“FORMANDO AL HOMBRE HUMANISTA LAICO”

Colegio Etchegoyen Talcahuano

Depto. de Orientación y Psicología

PROGRAMA DE FORMACIÓN VALÓRICA 5º A 8º BÁSICO

Enero, 2014

INDICE

TEMA PÁGINA  
Introducción ………………………………………. 3    
Fundamentación …………………………………. 3    
Objetivos …………………………………………… 10    
Metodología ………………………………………. 10    
Programa ………………………………………….. 11    
Evaluación ………………………………………… 14    

ASIGNATURA DE FORMACIÓN VALÓRICA

5º A 8º BÁSICO

INTRODUCCIÓN

El presente programa tiene por finalidad dar a conocer los diferentes elementos presentes en la asignatura de “Formación Valórica” destinada a alumnos de 5º y hasta 8º año Básico del Colegio Etchegoyen de Talcahuano. Se presentan entre otros los fundamentos, objetivos general y específicos, metodología y actividades que la componen. Pretende constituirse en un aporte a la comunidad escolar, fortaleciendo una historia de sólidos fundamentos filosóficos que lo sustentan, de estricto apego al humanismo laico y que cree en el Hombre como ser perfectible, no sólo en sus aspectos cognitivos sino también actitudinales y espirituales.

FUNDAMENTACIÓN

Una de las tareas más difíciles que el Ministerio de Educación incorporó a la Reforma Educacional es la combinación de un perfil de alumno con dos dimensiones algo distantes. Se procura combinar aptitudes competitivas junto con un sentido de eficiencia y profundidad reflexiva. Todo esto sin más que la niñez y la adolescencia para conseguirlas.

Esta tarea ha sido unos de los desafíos pendientes de la educación actual, debido a que los tiempos (entiéndase horarios docentes) y la mayoría de los esfuerzos están encaminados a obtener “buenos resultados” en las evaluaciones externas, y por tanto necesariamente se concentran en el SIMCE, la PSU, y el Ingreso a educación superior.

Tal vez la dicotomía señalada anteriormente, pueda estar entre las causas del aumento de las alteraciones emocionales y conductuales, que se presentan cada vez más temprano entre alumnos y alumnas, entiéndase insuficiente rendimiento escolar, trastornos depresivos, ansiosos, alimenticios, trastornos conductuales, el bullying, conductas autoflagelantes, e incluso el suicidio.

Todos estos padecimientos aparecen en un momento donde niños y niñas son presionados desde distintos sectores. Por un lado los padres y profesores con un mensaje formador y exigente (no muchas veces con la consecuencia necesaria entre el discurso y la acción), por otro,  los medios audiovisuales con mensajes altamente exitistas y facilistas, con una fuerte focalización en la erotización de las conductas. Y por otro lado la existencia de una enorme exigencia académica y social.

Cuestión principal entonces es el de definir qué o cuales valores son aquellos que serán contenidos en este programa de manera de promover un desarrollo y perfeccionamiento intelectual, moral y espiritual permanente en cada niño y niña y le sirvan de sustento axiológico en su futuro. ¿Cuáles serían los valores que deberían servir de guía para que cada uno de los estudiantes estuviese en condiciones de  incorporarse a la sociedad actual, convirtiéndose a la vez en una “buena persona”, y en un real aporte para la misma?

La respuesta dependerá por un lado de la postura ideológica que se adopte. Por otro lado, de las concepciones filosófico valóricas que están a la base de la propuesta pedagógica asumida por nuestro Colegio.

  1. Respecto de la postura ideológica.

En nuestro caso nos atenemos a una visión tradicional, de orientación objetivista, que supone que la formación de la personalidad ha de fundamentarse sobre la base de valores absolutos, universalmente aceptados, tales como el valor de la verdad, la justicia, la equidad, la libertad, la caridad, o la bondad por el otro. Son estos valores pregonados en todos los contextos sociales y fomentados en las diferentes instituciones formadoras y educativas, a saber, la familia, el colegio, el Estado, aunque no sean siempre acompañados de una práctica común.

Ahora bien, la educación en valores como cualquier otra modalidad educativa, tiene su fundamentación teórica en una serie de presupuestos filosóficos, psicológicos o sociológicos, cada uno de los cuales tiene una determinada concepción sobre los valores y sobre el proceso de aprendizaje y de la intervención educativa, que hacen posible su adquisición. Considerando las diferentes corrientes de pensamiento psicológico que han aportado al entendimiento de la conducta humana y sus causas subyacentes (conductistas, cognitiva, comunicacional), nos atenemos también a un enfoque tradicional.  Es decir, se implementarán estrategias basadas en refuerzos positivos / negativos, en el aprendizaje a través de la imitación de modelos, y en la comunicación persuasiva.

Desde una perspectiva pedagógica partimos del supuesto de que existen valores objetivos, aceptados por todos, los cuales pueden transmitirse mediante la enseñanza, y ser adquiridos por el alumno por medio de la práctica y la habituación, y a través de métodos ya presentes en el sistema de enseñanza aprendizaje regular, tales como:

1. La Instrucción misma.

2. Los Reforzadores (positivos o negativos), utilizados con la intención que se produzca la respuesta deseada y disminuir la frecuencia de la no deseada. Propicio es expresar que la familia y la escuela han utilizado con profusión este tipo de refuerzo social con el fin de asegurar el respeto de las normas establecidas por la sociedad. Los reforzadores se constituyen así, en un método habitual para generar actitudes o cambiarlas. De hecho, el nivel Pre-Escolar utiliza esta modalidad de motivación extrínseca para la creación de actitudes por medio de las rutinas diarias que se constituyen en la columna vertebral del programa escolar; en niveles educativos posteriores suelen utilizarse para contrarrestar la falta de interés por un tipo de aprendizaje como el escolar que le es impuesto al alumno y que no ha sido aceptado voluntariamente.

3. El aprendizaje a través de la Imitación de modelos. Se produce por la tendencia de los individuos a reproducir las acciones, actitudes o respuestas emocionales que presentan distintos modelos reales o simbólicos. Cabe destacar el modelo “padre”- “madre”, el modelo “profesor” y los “líderes” de todo tipo y, sobre todo, y a partir de una determinada edad, “los iguales”. Así, los alumnos aprenden también de forma indirecta muchas cosas a partir de la valoración o reprobación de la conducta de sus compañeros. Una llamada de atención, cabe señalar la fuerza, también, de los modelos televisivos. La televisión influye en los procesos de aprendizaje social a través del aprendizaje vicario (por el solo hecho de ver lo que otros hacen y las consecuencias que tienen por su comportamiento,  – sin necesidad de la práctica de la conducta –  se aprende a repetir o evitar una conducta, modificando aspectos cognitivos, emocionales y comportamentales propios).

4. La Comunicación Persuasiva. La teoría de la comunicación persuasiva parte del supuesto según el cual la formación y cambio de opinión y de actitud son procesos de aprendizaje en los que la comunicación persuasiva logra inducir a otras personas a aceptar una opinión y a actuar consecuentemente con ella. Fruto del cambio de opinión surge la nueva actitud frente a tal objeto o situación sobre el que se ha dado el cambio. Al respecto, algunos autores se refieren a cinco situaciones diferentes de comunicación persuasiva:

  1. La sugestión, en la que el mensaje se repite sin argumentos de por qué o para qué.
  2. La presión a la conformidad ante figuras de autoridad.
  3. Discusiones de grupo.
  4. Mensajes persuasivos.
  5. Adoctrinamiento intensivo.

De estas cinco situaciones mencionadas sólo las discusiones de grupo y los mensajes persuasivos pueden ser consideradas educativas, por lo mismo a ellas se dará énfasis.

  • Respecto de la concepción filosófica.

Doctrinariamente nuestros esfuerzos están encaminados a promover la formación de un ser humano virtuoso, alejado del individualismo exacerbado, que muy bien ha cultivado nuestra cultura, lejos de pensamientos e ideas dogmáticas y de toda forma de fanatismo que impidan ver la realidad con claridad. Pretendemos construir una sociedad mejor para todos y todas, para ello promovemos el desarrollo del libre espíritu, la fraternidad, la tolerancia y la diversidad, promovemos un proceso de búsqueda permanente de la Verdad, la propia verdad, a través de las herramientas que nos proporciona nuestra inteligencia y moral, en este caso universal.

Ubicamos al Hombre como el centro de nuestro accionar y preocupación. Promovemos el desarrollo de una conciencia crítica, un trabajo consciente y la voluntad para lograr producir conocimiento. Creemos en los valores como principios reguladores y orientadores de la acción humana, que dotan de sentido a la vida, y le atribuyen responsabilidad en la generación de cambios en el entorno.

Entendemos la educación como un proceso permanente, que contribuye con el desarrollo integral del ser humano. Debe por tanto alejarse de todo sectarismo político, religioso o doctrinal. Debe propender al constante perfeccionamiento moral e intelectual, a la sana convivencia, al respeto de valores democráticos y al ejercicio de la propia libertad basada en el respeto del otro.

Debemos procurar que cada uno de nuestros estudiantes logre el desarrollo de sus potencialidades, considerando también los intereses de la sociedad, de lo ciudadano, en la búsqueda del bien común, promoviendo los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Nuestro Colegio pretende educar proporcionando un patrimonio axiológico, cognitivo y metodológico. Pretende proveer de un conjunto de principios consistentes, buscando permanentemente la verdad, recurriendo al examen libre del conocimiento, al uso de las facultades racionales y a la utilización de la consciencia de manera crítica.

En base a lo antes expresado es que consideramos importante dar énfasis a una serie de valores a trabajar de manera sistemática, incorporados en una asignatura, que progresivamente vaya instalándolos en el repertorio actitudinal, comportamental y axiológico de nuestros alumnos, a saber:

  1. Valores (como concepto)
  2. Humanismo Laico
  3. Trabajo
  4. Fraternidad
  5. Tolerancia
  6. Libertad
  7. Patriotismo e Identidad
  8. Caridad
  9. Igualdad

Pues bien, habiendo establecido claridad respecto de que valores abordaremos, también es menester intentar dar claridad respecto de las razones que están a la base de su aplicación en este grupo de niños y niñas y no otro. ¿Por qué desde 5º y hasta 8º Básico?

Existen a lo menos 2 cuestiones que orientan tal decisión. La primera dice relación con un aspecto práctico, de observar la conducta de los alumnos. La segunda, y tal vez antecedente de la primera, se considera un aspecto del desarrollo cognitivo de niños y niñas.

a). La Práctica

Nos ha mostrado inequívocamente que hasta el nivel de 4º Básico, ya sea debido a que existe un vínculo más estrecho con la figura del profesor jefe, el cual continua y consistentemente modela la conducta de los niños y niñas; ya sea porque los padres demuestran mayor cercanía con el proceso de enseñanza aprendizaje;  ya sea porque se genera un vínculo más estrecho entre el profesor y el apoderado contribuyendo ambos, sinérgicamente, en el proceso de formación de niños y niñas; ya sea porque los niños y niñas asumen sin titubear la autoridad de estas “figuras significativas” que los guían (moral Pre-Convencional); la cuestión es que la conducta de los alumnos y alumnas puede ir siendo modelada de mejor manera y con un nivel mayor de control y corrección.

No así desde 5º Básico en adelante, entre otras razones, debido a que son varios los docentes involucrados en el proceso de enseñanza aprendizaje disminuyendo la posibilidad del profesor jefe de mantener mayor supervisión y control de lo que sucede con sus alumnos; los padres de una u otra manera comienzan, lenta pero progresivamente a desatender cuestiones que dicen relación con este proceso; el vínculo entre profesor jefe y apoderado es también más tenue; los padres y profesores comienzan a ser reemplazados como “figuras significativas”, apareciendo los pares, los iguales como fuente de fuerte influencia; todo lo cual redunda en menor posibilidad de modelamiento, supervisión y control de niños y niñas.

b). Desarrollo Moral

La moral en términos simples es ese conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona que funcionan como guía para obrar, y que la orientarán acerca de qué acciones son correctas o incorrectas. Pero la moral no se constituye como tal de forma instantánea o mágica. Se va desarrollando y conforme los años pasan, esta se va construyendo. Tiene que ver con el desarrollo cognitivo  y la capacidad de cada niño y niña de elaborar sus propios juicios, proceso que se desarrolla avanzando desde la dependencia absoluta, Moral Heterónoma,  hasta la autonomía plena, Moral Autónoma, propiciando con esto un “despertar” de los propios y particulares intereses, una exacerbación de creencias e ideologías,  un experimentar comportamientos, un cuestionamiento de las reglas, esto alrededor de los 10 años, dando pie entonces a la manifestación de conductas que en términos educativos podemos denominar “disruptivas” y que no era posible o esperable que se presentaran antes.

En este sentido encontramos sustento en el modelo de desarrollo moral de L. Kolhberg (1966), el cual tiene su fundamentación en la teoría cognitivo-evolutiva sobre el desarrollo moral en el niño de J. Piaget (1932).

Este desarrollo del juicio moral tiene lugar a través de la interacción dinámica entre el niño/niña  y el contexto sociocultural en el que este se desenvuelve, favoreciéndose un proceso que lleva al sujeto desde la Heteronomía a la Autonomía moral y que a continuación se detalla.

Como se ve el proceso consta de tres niveles: el Pre-Convencional, el Convencional y el Post-Convencional, y un total de seis etapas que se corresponden con la Infancia y la Pre-adolescencia  (hasta los 10 años si queremos circunscribirlo a un espacio temporal); y la primera adolescencia, respectivamente (11 años en adelante). Es precisamente en este último período en que se hace necesario reforzar aquellas actitudes en el repertorio conductual y los valores que las sustentan, de manera de promover la aparición de aquellos comportamientos deseados.

Según la teoría de Kohlberg, el desarrollo del juicio moral de un individuo sigue siempre la misma secuencia, que es fija, universal e invariante para todos los Hombres, con independencia de cuál pueda ser su cultura, y su sucesión de un estadio al siguiente es progresiva, variando tan sólo el ritmo individual con que tiene lugar el paso de un estadio al siguiente.

De acuerdo con este autor, el progreso de la moral heterónoma a la moral autónoma se ve estimulada por la creación de conflictos cognitivo-morales-en el sujeto, siendo la presentación de episodios de dilemas morales la estrategia didáctica más utilizada en el aula.

OBJETIVOS

  • OBJETIVO GENERAL
  • Desarrollar en los estudiantes de Segundo Ciclo Básico (5º a 8º) conceptos, conductas y actitudes centradas en los Valores Laicos Institucionales y que contribuyan a mantener una buena Convivencia Escolar.
  • OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
  • Conceptual: Conocer y comprender los valores laicos institucionales.
  • Procedimental: Vivenciar y aplicar en la realidad educativa, cada valor institucional; reflejado en comportamientos, actitudes y relaciones interpersonales.
  • Actitudinal: Fortalecer y potenciar todas aquellas acciones positivas que guíen a un buen desarrollo social e integral de la comunidad escolar, destacando aquellas actitudes y conductas favorables en la construcción de la sana convivencia.

METODOLOGÍA

La forma en que se aplicará este programa será a través de una metodología Participativo-experiencial, en la cual los estudiantes puedan internalizar y practicar los valores en su diario vivir, en las conductas y actitudes evidenciadas dentro de su contexto educativo y que, se desea, trascienda a su integridad como persona.

Se trabajará a través de un valor por mes, por lo tanto, las unidades a desarrollar serán los valores laicos institucionales, y de ellos se desprenderán sus contenidos.

Las actividades se desarrollarán bajo las siguientes estrategias de trabajo:

  • Conceptual, a través de guías de trabajo, presentación power point, elaboración de afiches y marcadores de libro, charlas y videos, entre otros.
  • Aplicación, a través de crucigramas, sopas de letras, rompe cabezas de conceptos, juego de roles, dilemas, análisis de casos, entre otros.
  • Lúdico, a través juegos y dinámicas referente a los valores como: memoriza, juego de cartas, yenga y dinámicas grupales, entre otras.
  • Desafíos Grupales, en la que se formarán grupos de trabajo para desarrollar algunos acertijos, juegos de conocimiento de valores y otras  actividades o desafíos que deben cumplir tanto dentro como fuera de la sala de clases, involucrando de este modo, a la comunidad escolar, entre otras.

Se debe considerar, que para comenzar a desarrollar este Programa, la primera sesión estará centrada en el Humanismo y el Laicismo, para continuar con la conceptualización de los valores como principios que nos guían y orientan en nuestro actuar. A continuación, de manera secuencial, se irán desarrollando valores en específico tales como el trabajo, la fraternidad, la tolerancia, la libertad, el patriotismo e identidad, la caridad y la igualdad.

A su vez, al término de cada Semestre, se realizará una Síntesis y Evaluación de  las unidades y actividades desarrolladas, para ir, de este modo, fortaleciendo la internalización de los valores en los estudiantes.

Este programa como asignatura, se desglosa del Programa de Formación Valórica Institucional, por ende se realizará como sesión inicial de cada unidad o valor, una Charla Mensual, para luego continuar con el desarrollo de las sesiones de trabajo.

PROGRAMA DE FORMACIÓN VALÓRICA


EVALUACIÓN

El procedimiento de Evaluación estará centrado en el cumplimiento de los Objetivos Específicos de la Asignatura, en los cuales se considera una evaluación conceptual, procedimental y actitudinal, por lo tanto, la Evaluación Final Semestral estará centrada en una Escala de Apreciación cuyos aspectos serán previamente conocidos por los alumnos. Este instrumento evaluativo, se refiere tanto a sus conocimientos de los valores, como a la forma en que éstos son aplicados dentro de la sala de clases y la evidencia concreta de ellos, en sus actitudes.

En cuanto a la Calificación, esta será de carácter conceptual, sin embargo, para desarrollar el proceso formativo dentro de las actividades de aula, se considerarán Notas Acumulativas, y el promedio de estas notas, será transformado en conceptos, tales como:

  • Entre 6,0 y 7,0 = Muy Bueno (MB)
  • Entre 5,0 y 5,9 = Bueno (B)
  • Entre 4,0 y 4,9 = Suficiente (S)
  • Entre 1,0 y 3,9 = Insuficiente (I)

Dentro de estas 5 notas, las 4 primeras se refieren a cada valor trabajado y la 5ª corresponde al Trabajo, Participación y Actitud en clases. Tal como se aprecia en la siguiente tabla:

Los procedimientos evaluativos propios de la asignatura de Formación Valórica, tal como ha sido mencionado, estarán centradas en lo que como Colegio, esperamos formar en los estudiantes, y se evaluarán aspectos tales como:

  • Responsabilidad
  • Relaciones Interpersonales
  • Disciplina
  • Alumno Destacado

Ello, con el fin de aplicar de manera práctica y en lo cotidiano nuestros valores institucionales promoviendo su internalización paulatina en el repertorio valórico de cada niño y niña.

Ahora bien, para que este procedimiento de evaluación sea visible para los estudiantes y sus apoderados, el concepto de evaluación de esta asignatura, estará contemplado en el Informe de Notas Semestrales de cada estudiante.

En cuanto a las notas (que luego se trasformarán en conceptos), al inicio de cada Semestre, se le asignará a cada estudiante un 7,0 como su 5ª nota correspondiente al Trabajo, Participación y Actitud en clases; 7,0 que los alumnos para mantener deben cumplir con los criterios antes citados, de lo contrario, por cada criterio no cumplido, se le van descontando 0,2 décimas al 7,0; pudiendo cada alumno mantener este 7,0, o bien, perderlo por completo, sólo con el hecho de no cumplir con sus deberes y responsabilidades escolares.

Para tener un registro claro, certero y objetivo de dicha calificación, cada curso tendrá una carpeta de la asignatura, en la cual el profesor irá registrando las conductas y criterios observados en los estudiantes.

Se estima que los alumnos que tengan como promedio de la asignatura una MB, además de demostrar a través de su conducta observable el cumplimiento responsable en la asignatura, son alumnos en proceso de incorporación progresiva del acervo valórico que como institución pretendemos lograr. Por ello,  se considerará como refuerzo el registro de observaciones positivas a aquellos estudiantes que en la asignatura mantengan una calificación superior a 6,0 y que conceptualmente corresponde a una MB.

Se debe dejar claridad respecto de que esta alternativa evaluativa conceptual incluida en el informe de notas, es un elemento motivador, y que pretende más que considerar un indicador numérico, es el punto de inicio para que los estudiantes tomen conciencia de sus actos y analicen los beneficios de ser ordenado, responsable, respetuoso, etc. , y que aprecien e internalicen estas conductas. No siendo necesaria la presencia de un estímulo numérico para desarrollar estas conductas en los educandos, sino apelando a la internalización voluntaria y permanente de los valores que como Institución deseamos formar, para cumplir con nuestra meta que es Educar para la Vida.  

Además, y finalmente, se considerará, la posibilidad de reforzar mensualmente positivamente al grupo curso que cumpla con los requerimientos de la asignatura de mejor manera, estimulándolos por ejemplo, con un día de asistencia con ropa de color, o una colación, un jugo, entre otros.