Esta semana, el laboratorio de nuestro colegio se llenó de asombro y curiosidad con la visita de los niños y niñas de Kínder A y Kínder B. En esta oportunidad, los pequeños investigadores se enfrentaron a un emocionante desafío: descubrir un fascinante fenómeno de la naturaleza y responder a la gran pregunta: ¿Cómo se hace la nieve?.

Para entender este proceso de forma mágica y divertida, el laboratorio se convirtió en un espacio de experimentación. ¿El secreto? No necesitamos congeladores, sino una sorprendente reacción química. Los alumnos mezclaron aceite de Cocina (que sirvió como base líquida transparente), pintura acrílica blanca disuelta en un poco de agua para darle el color invernal, y el toque mágico final, una pastilla efervescente.

Al caer la pastilla en la mezcla, el efecto de los gases comenzó a empujar la pintura blanca hacia arriba en forma de burbujas densas, simulando una hermosa y movediza tormenta de nieve dentro de sus frascos. Fue una experiencia interactiva donde los niños no solo aprendieron sobre densidades y reacciones de forma supersencilla, sino que además lo pasaron súper bien, transformando la ciencia en un juego inolvidable.

¡Felicitamos a nuestros pequeños científicos por su entusiasmo y ganas de descubrir el mundo!.